Ponerse a dieta es un coñazo. Y tengo argumentos. Para empezar, cuando te pones a dieta automáticamente quedan restringidos los elementos con los que más disfrutas: el chocolate y el alcohol. Amén de otros, pero esos son los que más duelen. Además, si convives con, como mínimo, una persona más, ya te estás obligando a ir al super para hacer una compra paralela consistente en todas aquellas selectas cosas que incluye tu dieta, como por ejemplo, copos de salvado All-Bran, un montón de pescado variado o alcachofas. Y por si fuera poco, ponerse a dieta te implica a adoptar una actitud basada en el significado de perseverancia, constancia, cabezonería... incluso orgullo y honor, así, a lo gran caballero de la Edad Media en plenas Cruzadas. Porque si no, te aburres tanto de lo que comes, que terminas abandonando. Ponerse a dieta es un coñazo que requiere de tiempo y paciencia para ver resultados.
Pero no todo es malo, vamos a romper desde aquí una lanza a favor de las dietas, ¡hombre ya!, se acabaron los prejuicios y comentarios con mala fe, que las dietas merecen oportunidades y las hay muy ricas. A los hechos me remitiré luego...
El caso es que, para mí, ponerme a dieta supone un cambio a mayor escala que la puramente estética. Medir ciento ochenta y un centímetros ya te pone cierto límite en ese sentido ("quicir", que yo jamás pesaré sesenta kilos, entre otras, cosas porque no soy topmodel). Tener una pachorra del copón tampoco allana el camino (a veces quisiera haber nacido con algo del nervio que tiene la Pili, por dios, que es una polvorilla que no para, así la aten a una silla). Y si a ello añadimos que una tiene al buen comer y al buen beber en tan alto grado como a cualquier otro placer de la vida (y entiéndase por placer lo que se quiera entender), comprenderéis que la "vía anorexia" (u otra similar) quede totalmente descartada para la consecución del objetivo. O sea, que ponerme a dieta conlleva un cambio de actitud y de hábitos, que yo creo que es bueno.
Para empezar, ahora podré decir que cocino. Porque hasta el momento hacía guarradas, o me limitaba a descongelar con una sartén algo que estuviera congelado. Ahora no, ahora pelo patatas, corto cebollas, limpio el pescado o rallo carlotas (zanahorias, vaya). Y cocinar, aparte de un arte para el que sabe, es un gustazo para el que se come lo que cocina. Aunque sea parte de un menú de dieta.
Hoy ha tocado, de primero ensalada (lechuga, carlota rallada, tomate, queso fresco y atún), y lenguado con setas y cebolla, cocinado en una tortera de barro pequeña, lo que ha concentrado el sabor. Y de postre, naranja. He comido sano y me he llenado lo suficiente como para aguantar la tarde bien. Y además, ¡estoy de mejor humor! Y esta noche me toca sopa de mero (con mero, patata y un poquito de leche).
Con este mismo régimen (siete menús distintos) adelgacé ocho kilos en seis meses. Esta vez habrá que bajar más, pero oyes, cuando yo me pongo, me pongo, aunque sea con Navidad, Fallas y cumpleaños varios de por medio. ¡Adiós a los kilos de más! ¡Por mi culo! ¡Por mi espalda! ¡Porque yo lo valgo!... Pero sobre todo... ¡Por toda la ropa que empezaba a venirme justa, que estoy en el paro y no me puedo renovar el armario, coño! :P
Si es que el que no se consuela es porque no quiere...
Campos pasa otro nivel
Hace 26 minutos

4 recadetes:
Suerte con tu dieta, yo desde la mía propia no tan definida y ni mucho menos tan lograda, te seguiré a trocho y mocho y hambre, ains.
Y verás qué tipazos se nos quedan pa la temporada primavera - verano del año que viene, porque otra cosa de la que no has hablado y es fundamental es bajar kilos con cabeza, que después está el efecto yoyo dando por culo y acabas pesando lo que el principio y alguno extra, de regalo.
Nena, vamos a portodasssshhhhH!!!!!!
A ver si esta es la definitiva, que he llegao a casa y olía a Donner y jurrr, autocontroóoooO!!!!!
besetes, reina!
Hija mía, es VITAL pedir al entorno apoyo moral para evitar situaciones tales como "Mira qué pastel de nueces me he comprado para merendar" :P
Menoh má que noh tenemoh la una a la otra pa tirannoh de loh peloh XD
Amen!!
lo has explicado a la perfección...te puedes pasar toda la semana comiendo pechuga a la plancha y ensalada...pero llega el fin de semana, y la vida social no está a dieta...y las cervezas no se pueden sustituir por la CC Light...porque es un sacrilegio...y toda la semana de dieta a tomar por c***...pero el sacrificio hay que hacerle...sobre todo por el armario y la economía...
Bss y animos!!!
Girl, los fines de semana, autocontrol. De todas formas, tampoco es que yo tenga fiesta todos los fines de semana. Quizá lo que suponga mayor peligro es la comida de la Pili los domingos. Eso sí me preocupa a mí...
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